9 Octubre, 2007

La marca Ronaldinho

General Luís

Toda gran marca nace de un gran producto. Y cuanto mejor se va haciendo el producto a lo largo de su vida, más valor adquiere la marca.

Por la misma regla de tres, si el producto no evoluciona positivamente, o incluso se degrada, el valor de la marca decrece dramáticamente.

En la historia de las marcas hay claros ejemplos de las dos situaciones: el agua de Solares, considerada la mejor marca de agua mineral, tuvo un problema con el producto y desapareció. La marca Audi empezó a construirse lentamente y cada lanzamiento de cada nuevo producto la ha ido reforzando hasta convertirla en una de las marcas de automóviles más valorada del mundo.

Las marcas basadas en una persona, o en un deportista más concretamente, solían lanzarse tras la retirada del mismo, por lo que el producto, la persona, ya se había convertido en mito sin posibilidad alguna de estropearse. El famoso tensita Lacoste fue un buen ejemplo de ello.

Pero hoy en día todo va tan deprisa que muchos nombres de deportistas se convierten en marca mucho antes de retirarse, lo que tiene ventajas e inconvenientes. Esa marca se empieza a explotar antes, con lo que también empieza a generar beneficios antes, pero corre el gran riesgo de estropearse y de quemar los posibles beneficios para siempre.

Mike Tyson llegó a campeón del mundo de boxeo, pero ciertos problemas con la justicia destrozaron una marca que pudo valer millones.

The Beatles se retiraron en pleno éxito, con lo que el mito y el valor de su marca se hizo aún mayor.

Ronaldinho es ya una gran marca, pero también es un ser humano y un futbolista profesional. Si sabe cuidarse, su marca no dejará de crecer.

Yo espero que no se equivoque, que no cometa errores que podrían costarle muy caro, y que siga sonriendo siempre, que ese es uno de los valores de su gran marca.

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