23 Abril, 2008

Shangai, urbanismo y economía

General Luís

Visité Shangai por primera vez en 1982. Recuerdo que entonces se diferenciaban perfectamente bien el barrio americano, el francés y el inglés. Los tranvías de un barrio no pasaban de su propio límite, donde había que apearse y subirse en el tranvía del barrio de al lado, ya que las compañías eléctricas eran diferentes y sólo suministraban energía a su propio barrio.

Hoy, 26 años después, Shangai es una de las metrópolis más impresionantes del mundo. Me dice un fotógrafo alemán con el que nos íbamos turnando para fotografiarla desde el piso 87 del Hotel Hyatt, que para él era más impresionante que Nueva York.

Lo que es seguro es que tiene más rascacielos nuevos que Nueva York, ya que en Shangai empezaron a construirse en 1986. He visitado la maqueta que exhiben de cómo será la ciudad para la Expo del año 2010 y es verdaderamente impresionante. Todo esto sólo puede hacerse con dinero, con una gran mentalidad emprendedora y con una administración que facilite las cosas, que no ponga palos en las ruedas.

Observando el gigantesco cambio que ha hecho la ciudad en tan pocos años y que la coloca entre las más importantes del mundo, me acordaba de que en enero pedí hora al concejal de urbanismo de una población cercana a Barcelona y ¡me la dio para el 28 de marzo! Verdaderamente estamos en otro mundo.

En casi todos los municipios del planeta te dan las gracias por construir ahí, por invertir tu dinero y por dar trabajo a la gente de ahí. En nuestra casa parece que nos hagan un favor cuando nos dan una licencia de obra, que naturalmente se atiene a normas de una rigidez inusitada. En Nueva York, el dueño de un terreno puede construir a la altura que quiera. Es su riesgo. A más altura más cimientos, más seguridad, más ascensores, más costo. Si luego no vende o alquila lo construido, es su problema. Aquí nos sorprendemos de la altura de las cuatro nuevas torres de Madrid, que se están construyendo en los antiguos terrenos del Real Madrid. En Shangai no se verían. No digo que de repente dejemos de regular. Lo que digo es que entre poco y mucho, lo justo suele estar en el término medio.

En momentos en que la economía flojea, no hay como fomentar la construcción. Lo hizo Alemania después de la guerra y convirtieron un país derrotado y hundido moralmente en “el milagro alemán”. Tal vez nosotros ahora, deberíamos replanteárnoslo. Ya sé que hay muchos pisos en venta, pero también sé que en Estados Unidos cuando baja el valor de lo construido, se vende perdiendo dinero, para comprar nuevos terrenos, también a precio barato, en los que desarrollar una nueva promoción que permita ganar con creces lo perdido en la anterior.

Nuestra mentalidad, tal vez, no nos lo permite. Aguantamos lo que haga falta, y así, esperando que las cosas mejoren, la economía se para.

¿Por qué será que en las ciudades más prósperas del mundo el desarrollo urbanístico va paralelo con la economía? ¿No será que una cosa tira de la otra y las dos se retroalimentan?

En cualquier caso, un viaje a Shangai vale la pena, para arquitectos, promotores, urbanizadores, constructores y sobre todo, para concejales de urbanismo de cualquier ciudad española. ¡Para disfrutar y para aprender!

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2 comentarios

  1. ***Cha says:

    Hola, vivo en Atocha (Madrid) en pleno centro, en un cuarto piso y me considero afortunada de poder ver el cielo desde mi ventana sin que ningún edifico me tape las vistas… un lujo,por lo demás espero viajar algún día a Shangai, seguro que me impresiona!! :)

    7 Julio, 2009 at 10:59 am

  2. Biel Vidal says:

    Pues yo, Sr. Bassat no he estado en Shangai, aunque si que considero que he visto bastante mundo.
    Creo que el espacio es necesario y que si no hay suelo hay que subir alturas, pero entre esto y dejar construir hasta el cielo debe haber un límite.
    Desde hace 3 años vivo en un pueblo donde no dejan construir más de 1 piso y la verdad, eso es un lujo.
    Luis, estás invitado, cuando quieras a venir y tomarte un “pa amb oli” con una buena ensaimada de postre
    Salut

    5 Octubre, 2009 at 4:51 pm

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