Artículos del mes Mayo, 2008

27 Mayo, 2008

“Mayo del 68″

General Luís

El mes de Mayo del 68 pasará a la historia por el tipo de revolución que se produjo en Francia y también por los eslóganes que fueron capaces de comunicar ese pensamiento por todo el mundo.

En la historia de la publicidad contemporánea no ha habido otro caso igual. Frases pintadas en paredes que consiguieron una difusión extraordinaria y que llegaron a millones de personas, como explica magníficamente bien Manuel Serrat Crespo en su libro “Sed Realistas, pedid lo imposible”.

Hubo frases propiamente revolucionarias, como “Millonarios de todos los países, uníos; el viento cambia”, “El derecho a vivir no se mendiga, se toma”, “Rechazamos el diálogo con quienes nos apalean”, “Un hombre no es estúpido o inteligente; es libre o no lo es”, “No me liberes, yo me encargo de eso”, “La selva precede al hombre, el desierto le sigue”. Este último podría ser hoy el slogan de la campaña ecologista de Al Gore.

Se escribieron unos eslóganes que podrían firmar los mejores redactores publicitarios del mundo, pero fueron hechos por simples estudiantes que demostraron una intuición y un talento fuera de lo normal, como “La barricada cierra la calle pero abre el camino”, “Todo poder abusa. El poder absoluto abusa absolutamente”, “Amnistía: acto por el que los soberanos suelen perdonar las injusticias que ellos han cometido”, “Si tenéis el corazón a la izquierda, no tengáis la cartera a la derecha”, “Las libertades no se dan, se toman”.

Seguramente el slogan que más caló en el mundo y que se sigue utilizando hoy, cuarenta años después, fue el más sencillo: “Prohibido prohibir”. Y uno de los más imaginativos y con claro sentido del humor: “Soy marxista tendencia Groucho”.

Esos estudiantes demostraron al mundo que las ideas podían ser más importantes que las armas y escribieron conceptos que han pasado a formar parte del lenguaje universal, como: “La imaginación al poder”.

El sexo tuvo también su protagonismo en las paredes francesas: “Desabrochad vuestro cerebro tan a menudo como vuestra bragueta”, “Haced el amor y volved a empezar”, y seguramente el más provocativo de todos: “Amaos los unos sobre los otros”.

Como se puede ver, esa revolución cultural nos dejó una tremenda huella.